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viernes, 25 de enero de 2013

MAPUCHES EN LUCHA. O por qué el sur de Chile está repleto de lujosas mansiones europeas.

Hace unos días todas las portadas de la prensa chilena coincidían en la misma noticia. Una pareja de ancianos alemanes fueron asaltados y asesinados en la finca que habitaban por un grupo de nativos de la etnia mapuche. El episodio se enmarca en la creciente situación de crispación que se vive en la Araucania, la región al sur de Santiago, la capital de Chile y que tiene su origen en la usurpación y/o venta irregular de tierras que se produjo a lo largo del siglo pasado por parte, principalmente, de extranjeros venidos de Europa. Los nuevos pobladores consiguieron estos terrenos mediante contratos abusivos, engañando a los antiguos habitantes gracias a la falta de conocimiento técnico delas cuestiones legales que amparaban las condiciones de la venta. Esta circunstancia, unida a la marginación y exhaustiva amenaza hacia las costumbres y las formas de vida de esta etnia -cuyo destino a ojos del gobierno chileno pasa por su disneylización en áreas cercadas y remotas- ha provocado la situación actual de confrontación y aumento de la violencia.

La campaña mediática, por su parte, también ha comenzado a remarcar los casos más extremos de este conflicto; siempre mostrando el lado más morboso y extremo, sin considerar las causas solapadas, el recorrido histórico y las diferentes voces protagonistas. Por su parte, la acción de la Presidencia ha estado dirigida a criminalizar las reivindicaciones mapuches, desplegando un fuerte contingente policíaco-militar y amenazando al pueblo mapuche de aplicar la ley antiterrorista en los procesos de detención y enjuiciamiento. De esta manera el objetivo parece claro: silenciar las causas del problema territorial y social en el que vive desde hace siglos la comunidad indígena del sur de Chile, criminalizar al conjunto del levantamiento con los episodios más extremos de violencia y, finalmente, justificar la represión y el encarcelamiento de los integrantes más activos en los reclamos de la comunidad mapuche.

En mi visita, apenas sí pude recorrer el extremo norte de la Araucania, pero rápido pude comprobar la cantidad de casas lujosas situadas en inmensas fincas con nombres tan poco autóctonos como “My little Paradise” o “Sweet Dreams”. Más allá de la situación de legalidad de estos terrenos es incuestionable que la zona vive una situación de desequilibrio acuciante en el que tres realidades cohabitan un espacio de manera desigual: los nuevos colonizadores, los campesinos mestizos y la etnia mapuche. Y parece que, además de las diferentes condiciones materiales, tampoco existe una reciprocidad en el trato y la convivencia. Si bien es cierto que la cultura indígena de esta zona suele caracterizarse por un cierto aislamiento, la misma consideración podría aplicarse a lxs extranjerxs que vinieron a lo largo del s.XX y que viven, muchas veces, encerrados en sus burbujas de opulencia. Si bien estas características contextuales no justifican la espiral de violencia, si que explican, en cierta manera, la incapacidad para buscar una salida cordial a la problemática planteada. Y es aquí dónde el papel del Estado chileno brilla por su ausencia. La única solución perdurable pasa por un diálogo abierto sobre las causas y raíces del conflicto, la revisión de los contratos y una apuesta decidida por devolver, de alguna manera, los derechos arrebatados a lxs habitantes ancestrales de estas tierras.

Un último dato curioso. La mayoría de la gente chilena con la que he comentado este tema se muestra favorable hacia las reivindicaciones mapuches y argumentan, por lo general, que estas están justificadas por el proceso usurpador cometido hace décadas. Esto implica que el aparto propagandístico no ha conseguido del todo su objetivo y que no hay excusas, para el gobierno de Piñeira, a la hora de plantear una mesa de diálogo entre las partes implicadas. El dispositivo militar no forma parte de la solución. El pueblo mapuche, acostumbrado desde los tiempos de la invasión española a pelear por sus derechos (lxs españolxs nunca pudieron conquistar las tierras al otro lado del río Bio Bio), no se rendirá. Esperemos que no haya que lamentar más derramamiento de sangre y se haga justicia, tarde, pero justicia.

Más info:
- http://noticias.terra.cl/nacional/dos-muertos-en-incendio-provocado-en-la-zona-del-conflicto-mapuche-en-chile,0307a838c16fb310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html
- http://www.lanacion.com.ar/1548992-araucania-violenta-la-otra-cara-del-reclamo-mapuche
- http://www.rebelion.org/docs/74335.pdf

domingo, 16 de diciembre de 2012

CONGA NO VA. O cómo un pueblo se rebela contra el negocio minero en el norte de Perú.

El caso del proyecto Conga llegó a mis oídos como suele ocurrir cuando uno está en la carretera... de casualidad; estar en el lugar indicado en el momento preciso. Otro viajero, un alicantino rebelde que va surcando Sudámerica con las ganas y la voluntad de poner su granito en las resistencias locales, fue quién me contó lo que estaba sucediendo en la comarca de Cajamarca mientras nos deslizábamos por una calzada vertiginosa hacia la ciudad de Celendín.

El conflicto se inicia en los 90´ cuando la minera CEDIMIN descubrió los yacimientos de oro de Chailhuagón y Perol. La zona del norte cajamarquino es uno de los parajes más alucinantes que uno puede ver en este continente. Las montañas andinas albergan decenas de lagunas de una hermosura sobrenatural. Por desgracia, la codicia y la avaricia de las grandes mineras junto a las necesidades derivadas de un modo de vida occidental basado en el desarrollismo no contemplan este tipo de virtudes en su agenda de prioridades. La laguna de Yanacocha era una de las más grandes y ahora apenas si contiene agua. Pero el conflicto no sólamente tiene un aspecto ecológico, también es remarcable los impactos sociales y culturales de su puesta en marcha.

La región de Cajamarca (como gran parte del territorio peruano) es un enclave tradicionalmente agrícola y ganadero, con una especial dedicación en la elaboración de quesos, panes y embutidos. Los vertidos de las compañias explotadoras hacia las lagunas y ríos de la zona son uno de los principales focos de discusión de este conflicto que ha dejado ya más de una veintena de muertos. Los recursos hídricos se ven afectados y es la población quién lo paga con su racionamiento y con unos índices de contaminación que hacen peligrar el modo de subsistencia tradicional para una parte mayoritaria de su población. Llegar a Cajamarca y encontrar un sinfín de establecimientos y casas particulares reclamando la paralización del proyecto y de las actividades mineras no hace sino atestiguar el creciente descontento de una sociedad que, sin embargo, no se ha quedado de brazos cruzados.

Policía reprime manifestantes en Cajamarca
 Los paros, las huelgas de hambre, los enfrentamientos con el gobierno y con sus fuerzas represoras no han hecho sino aumentar en los últimos 4 años sin que los intentos de mediación (tibios por otra parte) hayan conseguido calmar a un campesinado que ve como nuevamente se les quiere hacer pasar por el aro del "esto es inevitable y además bueno para todxs". Las imagenes y vídeos que pude observar en el proceso de documentación son escalofriantes. Sin duda, un ejemplo gráfico de cuál es la verdadera realidad en cuanto a las acciones que el gobierno peruano realiza para contrarrestar la resistencia de los pueblos que se niegan a morir: la brutal represión aplastando cualquier tipo de oposición. La policia antidisturbios, verdaderos mercenarios enmascarados, tienen el honor de contar con una veintena de muertos entre sus logros (incluído algún que otro menor de edad), además de otras actuaciones tan honrosas como la incautación de los enseres básicos de lxs campesinxs rebeldes o el derramar sus ollas llenas de frijoles y choclo... no sé si es necesario recordar los poquísimos recursos con los que cuentan y el impacto, por ende, de este tipo de actuaciones. También se ganaron el apoyo popular al impedir los funerales de lxs asesinadxs por ellxs mismxs llegando a lanzar los ataudes al suelo... qué decir de esta macabra barbarie.

Con todo, el proyecto Conga fue paralizado (al menos temporalmente) pero son ya innumerables los gritos que desde la burguesía limeña han puesto en entredicho el mantenimiento de dicha paralización aduciendo razones económicas y de desarrollo. Ni que decir que Perú es uno de los países de la descuartizada Sudamérica en donde mejor se refleja la polarización entre la metrópolis colonial y el resto del territorio nacional. De esta manera, Lima cuenta con la práctica totalidad de las sedes de las grandes empresas y es en sus despachos asépticos en dónde se toman las decisiones que afectan a millones de pobladores indígenas que ven derrumbarse sus pueblos, sus formas de supervivencia y sus modos de vida. El hambre de beneficios monetarios no tiene fin y por ello es fácil preveer que el proyecto volverá a reanudarse.

El colonialismo sigue vivo, interno y externo, de un país a otro y de una casta a la otra. Falta sólo preguntarse, ¿cuántas muertes podrá ocultar el gobierno peruano y sus secuaces mineras como la Newmont norteamericana? ¿Cuántas lagunas, ríos y montañas quedarán por ser envenenadas, saquedas, destruidas antes de que entendamos que es nuestro consumo el motor que hace mover la máquina? ¿Cuánto tiempo falta para que los pueblos indígenas agoten su paciencia y se alcen a sangre y fuego contra nuestro modo de vida y sus saqueos constantes?

Más info:
- http://www.losandes.com.pe/Politica/20111217/59111.html
- http://celendinlibre.wordpress.com/2011/12/20/pronunciamiento-de-organizaciones-sociales-y-las-autoridades-de-la-region-cajamarca-frente-al-dialogo-frustrado/
- Documental "Choropampa: El precio del oro". http://www.youtube.com/watch?v=fG-XBAxLo94

martes, 30 de octubre de 2012

LA ESCALOFRIANTE MILITARIZACIÓN DE COLOMBIA. Apuntes sobre un estado de sitio encubierto.

Colombia es un país tomado por las armas. Es imposible abstraerse a la aglomeración de polícias y soldados que se acumulan en las plazas, calles y carreteras a lo largo y ancho de su territorio. Con una dotación cada vez mayor de efectivos (625.000 efectivos en el año 2010) la excusa de la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla ya no es creíble. Un oscuro negocio, auspiciado por su socio del norte, se erige en el centro del vendaval, con una sociedad civil cada vez más cansada de las miserias diarias que ha de soportar en pos de una supuesta seguridad que no se traduce en los hechos. Las estadísticas dicen que en Colombia no solo no han descendido los pequeños delitos sino que han aumentado; la guerrilla sigue activa y el los grandes beneficiarios del tráfico de drogas (en ambas trincheras) campan a sus anchas. Sin embargo, las inversiones extranjeras en armamento y equipaciones no paran de aumentar y, si bien es cierto que la gente ve con otros ojos la política de interior del gobierno de Santos (el actual presidente) respecto de la de su predecesor Uribe, el hartazgo es generalizado ante las constantes vejaciones (cacheos, inspecciones de autos y buses, detenciones arbitrarias...) y violaciones de derechos humanos. Sin contar con la proliferación y consolidación de los grupos paramilitares que ejercen la ley del terror en vastas regiones del interior del país.

En un solo trayecto llegué a vivir el absurdo de 3 retenes consecutivos en menos de 30 km que nos hicieron bajar y ser revisados, como si todo ese dispensario en equipamiento no sirviera para comunicarse por radio y avisar de que tal autobus esta limpio. La gente esta cansada. Además, los abultados sueldos de las fuerzas represivas y su actitud de superioridad generalizada respecto de los civiles va causando mella en la sociedad, que poco a poco va aumentando su desprecio por unas fuerzas armadas que no sienten como suyas. Todo atiende a una estrategia sistémica en la que mandan las grandes fortunas y los intereses de los grandes propietarios que ven en las reclamaciones históricas de la guerrilla (muchas veces encarnadas en sectores de trabajadores en la actualidad y ya no en la propia guerrilla) una amenaza patentehacia sus intereses. Si bien es cierto que esta última no ha hecho más que ganarse a pulso la indiferencia popular (cuando no el rechazo), una parte creciente de la sociedad va comprendiendo que todo es una farsa y que el dinero que es invertido en defensa bien podría destinarse a luchar contra las causas de un conflicto que no deja de ser el conflicto de siempre, el conflicto de cualquier parte: el injusto reparto de la riqueza y la acumulación de esta en pocas manos que no hacen más que perpetuar su status sin reinvertir sus ganancias en mejorar las condiciones de la vida del país.

Una juventud cada vez más consciente de su papel en este juego pone de manifiesto cada tanto la inoperancia de un sistema injusto y recibe balas a cambio. Bien lo saben los estudiantes de Manizales, de Medellín o de Bogota; facultades que acumulan muertos en lugar de becas y propuestas de mejora. Lejos de amedrentarse, esta joven generación sigue rebelándose a pesar de la brutalidad con la que son reprimidas sus demandas de revisión e igualdad social. Es bochornoso presenciar los medios con los que cuentan las fuerzas represivas en un país con tantas desigualdades y en el que la pobreza es un factor hereditario. La publicidad y los voceros cumplen su papel, como era de esperar. Las campañas de exaltación patriótica estan en todas partes, pero sobre todo en aquellos lugares donde la tradición subversiva y constestataria es más evidente. Para joder, supongo. Sin embargo, las fachadas de muchas ciudades son un termómetro perfecto para medir la capacidad de resitencia de una población que no calla.

Los métodos para captar nuevos integrantes son definitorios. Gentes humildes que fueron desplazadas de sus tierras y que no han sabido comprender quien es el enemigo acaban engrosando las filas del aparato que les había expulsado; se encuentran luchando para defender los intereses de sus verdugos y disparando a lxs que pelean por mejorar las condiciones de sus iguales. El mundo al revés; el absurdo mundo que deja a Colombia, un país empobrecido y preso de los desgnios de sus inversores extranjeros, con una militarización creciente que, lejos de apaciguar sus conflcitos, no hace más que reavivarlos. Así, Colombia tiene el honor de ocupar un aberrante tercer escalón en el podio de las inversiones en seguridad con relación a su Producto Interior Bruto, sólo superado por Israel (8,7%) y Burundi (6,3%). Por no hablar de las cantidades recibidas de forma indirecta desde Estados Unidos en campañas como el famoso Plan Colombia.


 Ante una creciente conflicitividad social, fruto de la expresiones cada vez más descaradas de la desigualdad en el seno de las jóvenes democracias sudamericanas y de los anhelos inalcanzados de una población acostumbrada a la sumisión, la respuesta de los gobiernos, como en el caso de Colombia, es la porra y las balas. Mientras tanto, la educación, el acceso a la información y el trabajo, la industria, la reforma agraria y las políticas sociales se quedan, ahogadas, en el fondo de las agendas.

viernes, 12 de octubre de 2012

MEDELLÍN Y LA VENTA AMBULANTE. El último reducto ya está en el punto de mira.

Las paredes hablan (Popayán en solidaridad)
Es viernes, 5 de Octubre. Ayer llegué a Medellín, la famosa ciudad de Pablo Escobar que, hace poco menos de 15 años vivía controlada por la mafia del cárter y las promesas de dinero fácil y rápido para una generación de jóvenes sin recursos. Hoy, 15 años después, apenas queda el recuerdo de esos tiempos que lxs paisas (lxs habitantes de Medellín) tratan de borrar de sus vidas, aunque la simpatía por Escobar se respire en las casas de comida del casco viejo. Mientras paseo por la plazoleta de San Ignacio, cámara en mano y ojos bien abiertos, se me acerca un policía pidiéndome la identificación. Piensa que soy periodista. La razón: los fuertes disturbios que hace 2 días arrancaron a escasos metros de donde estamos tras los enfrentamientos entre la ESMAD (la brigada antidisturbios) y lxs vendedorxs ambulantes de la ciudad.

Resulta que el alcalde de la ciudad, Anibal Gavíria, está dispuesto a erradicar el trabajo en negro de las calles de la urbe. Lxs ambulantes, que venden de todo desde que Medellín es Medellín (o desde que el mundo es mundo), al igual que en la mayoría de ciudades colombianas (al menos en las que he estado), están en el punto de mira gubernamental. Al no pagar impuestos, el aparato estatal no recauda lo que debe. Y digo debe porque resulta que esta ciudad se encuentra en un proceso complicado, con unas severas deudas. Tras los años 90, los años de la “droga”, las autoridades locales iniciaron un plan de rehabilitación y modernización bastante importante. De hecho, choca bastante el mantenimiento y funciones de servicios como el metro o el Parque Arví, precisamente por lo bueno y bien hecho en comparación con otras ciudades del país. Pero este proceso, que sirvió para mejorar la vida de lxs paisas (pero, sobre todo, para dar una imagen de progreso y seguridad hacia el turista), claro esta, no es gratis. Y lxs acreedores reclaman su pedazo del pastel con grandes intereses.

Marcha del 3 de Octubre en Medellín
El problema es que esta razón de fondo que plantea el ayuntamiento es muy discutible. En primer lugar, tanto el servicio de metro como la explotación del Parque Arví se hayan en manos de corporaciones privadas adjudicadas a dedo por el gobierno de la ciudad. En segundo término, los precios de ambos servicios ya se hayan lo suficientemente remunerados como para recuperar, con el tiempo, la inversión realizada, siempre y cuando, claro esta, no se hubiera “regalado” su gerencia al mejor postor. Y por último, es muy dudoso que el fin último del ejecutivo sea el que dice, pues implementar el cobro de impuestos a estxs pequeñxs comerciantes parece una obra quijotesca, muy difícil de poner en marcha, si no es borrándolos del mapa por lo menos a la inmensa mayoría de ellxs. Además, solo hay que darse una vuelta por estas latitudes para entender que la venta ambulante es no solo un signo identificativo y cultural aquí, sino el medio más común de ganarse la vida, precisamente para las personas que este sistema, con la connivencia del Estado colombiano, ha empujado a la marginación y a romperse la cabeza buscándose la vida. Personas que son, por supuesto, la inmensa mayoría de la población.

Así pues, el objetivo fundamental debe ser otro. Y hay es donde se intuye que, quizás, este sea salvaguardar los intereses de las grandes corporaciones, especialmente los almacenes y grandes superficies que van abriéndose paso salvajemente condenando al pequeño comercio y al vendedor callejero a una situación cada vez más dramática. Resulta espantoso comprobar como el mundo entero parece dirigirse irremediablemente a las hileras de productos prefabricados en grandes superficies, ofreciendo una calidad mucho peor y encima eliminando infinidad de puestos de trabajo mientras se olvida del mercado, de la plaza, de la calle. Una campaña institucional y mediática en la que la propaganda y la puesta en escena del “nuevo producto” pretenden ahogar, aquí también, a lxs vendedorxs habituales de lxs ciudadanxs. Es el último episodio del expolio. La sociedad colombiana, como el resto de gentes en sudamerica, ha visto como el colonialismo económico ha ido acaparando todos los ámbitos de la relaciones comerciales; y ahora pretende hacer negocio con uno de los últimos reductos: la alimentación y las ventas minoristas. Sin reforma agraria, sin industria nacional y, ahora, sin poder buscarse la calma del día a día. Porque aquí se vive así, al día. Sin embargo, me ha sorprendido la capacidad de una parte importante de la sociedad colombiana, desencantada en general de la política, pero con la suficiente personalidad como para entender las razones de lxs que protestan.

Los almacenes Éxito. La gran amenaza.
Tras darle el pasaporte y comprobar que realmente no estoy allí por motivos periodísticos, el policía me devuelve el documento y se va. Al darme la vuelta entiendo porque se ha pensado que era de la prensa. Una dotación de la ESMAD, parapetada como una especie de guerrerxs del futuro, con unas protecciones que les cubren de los tobillos a la frente, se encuentra preparada para reprimir la nueva marcha convocada por lxs manifestantes. Es la segunda en tres días. Analizando los medios de unxs y otrxs, cuesta creer la noticia de que 2 policías resultaran heridxs. El saldo de la primera concentración se cerró con 40 detenciones, 15 de ellas de menores de edad, y numerosos destrozos en grandes comercios y edificios públicos, especialmente el mega supermercado Éxito (cadena que se extiende como una gran hidra por todo el país) del barrio de San Antonio. Parece, por tanto, que lxs que protestan saben qué es lo que esta en juego, qué intereses se están defendiendo por parte de los poderes públicos y quienes son los enemigos; esto es, las grandes cadenas.

Mientras espero la buseta para volver a Santa Elena, una columna de gentes inunda la calle adyacente. Hay mucho joven y mucha rabia. El enfrentamiento esta servido. La “tranquila” Colombia que venden los tour operadores y la televisión va entendiendo, poco a poco, cuales son los siguientes “requisitos” en el juego neoliberal. Falta saber si no será demasiado tarde, si los tentáculos ya están demasiado preparados y si realmente tienen una alternativa real a este estado de cosas sin tener que derivar en un enfrentamiento social en el que, por supuesto, tienen todas las de perder. Subo al bus. Una columna de humo se levanta sobre Medellín.

viernes, 7 de septiembre de 2012

ENSEÑANDO REBELDÍA. Un repaso a la actualidad indígena en México


Este verano, trabajando entre campos de cerezas llegó a mis manos este libro, un libro diferente en su forma y en su contenido. En él, diferentes protagonistas del levantamiento popular que se produjo durante el año 2006 en la ciudad de Oaxaca, dan su visión de los hechos, sus reflexiones y aportan una visión diferente y muy personal a un conflicto más general que dura años en el Estado mexicano. La chispa de facto fue la represión sufrida por los maestros que protestaban en el zócalo de la urbe ante los continuos ataques contra el gremio de la educación en esta región. Lo cierto es que ya durante mi viaje en tierras mexicanas pude comprobar la fuerza de las comunidades indígenas y su papel activo en las luchas sociales, especialmente en Chiapas y Oaxaca, dos comarcas claramente indigenistas por naturaleza. Aún así, apenas si pude vivirlo de primera mano, por lo que la lectura de este libro fue realmente lo que me impulsó a investigar y conocer un poco más a fondo ya no sólo lo que aconteció durante esos meses en ese episodio concreto sino lo que implica históricamente este enfrentamiento entre el Estado y los pueblos de México.

A la mayoría de nosotrxs lo que nos llega es la lucha zapatista, con la imagen encapuchada del subcomandante Marcos. Y lo cierto es que su lucha y la repercusión de esta en la vida de los habitantes chiapanecos es más que notoria. A modo de resumen, el neozapatismo se fraguó en los albores de los años 80 cuando un grupo de personas se introdujo en la Selva Lacandona con el objetivo de preparar poco a poco un levantamiento armado que contara con el soporte social necesario para que este tuviera ciertas garantías de éxito. Así, en 1994 el denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional sale de la selva y se declara en rebeldía tomando diferentes puntos de la región de Chiapas. Esta fecha coincide con movimientos gubernamentales por parte de los diferentes actores del neoliberalismo, internos y externos, de introducir definitivamente a México dentro del nuevo orden mundial. Sin duda, una de las características más innovadoras de este movimiento ha sido la de saber presentar una doble cara en su lucha, ya que sin renunciar a las armas y a la defensa por medio de estas de sus objetivos, su principal motor ha sido crear una conciencia indígena “humanística y abierta”. Es decir, defender los intereses y la autonomía de las formas y costumbres indígenas y hacerlas públicas aprovechando los nuevos canales de comunicación “libre”. Esto produjo un aumento exponencial del conocimiento sobre la realidad de la opresión y de la lucha indígena más allá de las fronteras de México y ha sido uno de los principales bastiones defensivos del neozapatismo pues ha permitido que los diferentes gobiernos se lo piensen muy y mucho a la hora de atacarles.

El caso de Oaxaca tiene múltiples similitudes pero también algunas características propias. Esta región cuenta con la mayor cantidad y variedad de comunidades indígenas de todo el Estado y ha sido una de las más pobres históricamente Por tanto, el caso del levantamiento de 2006, más allá de la mecha que encendió todo y que tiene a Ulises Ruíz (gobernador de la ciudad de Oaxaca en ese entonces) como principal protagonista, responde a un agotamiento por parte de las clases oprimidas de las vías tradicionales de protesta para hacer valer sus derechos. La población de Oaxaca entendió que había que romper el tablero pues no existía otra solución posible ante tanta injusticia. Y lo hizo de una forma que sorprendió a todo el aparato estatal quien no pudo más que sofocar el levantamiento con el asedio y la represión más salvaje durante los 6 meses que duró la insurrección popular. En el libro es interesantísimo escuchar de primera mano como niñxs, ancianxs, curas, estudiantes, sindicalistas, periodistas y todo tipo de personas participaron de forma activa y violenta en una acción que tuvo como punto culminante la creación de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), órgano de representación horizontal y revocable y que, sin duda, ha sido uno de los experimentos de autonomía ciudadana más importantes de la historia moderna. Durante el conflicto se produjeron 27 asesinatos, siendo uno de ellos el de Brad Will, periodista y activista de Indymedia estadounidense, donde el Estado, dando una vuelta de tuerca macabra, pretendia acusar a los oaxaqueñoscomo autores.

En Atenco la historia se repite. A primeros de mayo de 2006 la policía reprime y encarcela a más de 80 vendedores de flores de Texcoco y Atenco. Los vendedores llaman a la solidaridad y esta no se hace esperar, liderada por el FPDT (Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra) y una autopista es cortada. La respuesta se convierte en uno de los mayores atropellos a los derechos humanos en la historia de México con palizas, detenciones arbitrarias y violaciones a mujeres recogidas por diferentes organismos internacionales. En este caso, el actual presidente recientemente elegido Enrique Peña Nieto fue el encargado de ordenar el ataque.



Atenco 2006

En todas estas situaciones varias conclusiones vienen a mi mente.
  1. La lucha indígena en México tiene mucho que enseñarnos. Presenta una clara estructura horizontal, en la que las asambleas ocupan un papel fundamental y de un modo activo y transformador. Es capaz de englobar a personas de diferentes estratos y condiciones, es decir, tiene un carácter abierto y pretende llevar la lucha por la justicia social más allá de las situaciones desfavorables de las que son víctimas directas. Saben combinar el discurso social radical en muchos casos unido con la lucha activa y el uso de la violencia como medio no únicamente de defensa sino de encuentro y transformación colectiva.

  2. El papel activo de la mujer, en un país en el que el machismo y el patriarcado son más que evidentes, siendo una lacra desde hace años, y dentro también de propios pueblos o comunidades donde su papel estaba reservado a las labores del hogar. Este sea quizá uno de los aspectos que más me sorprendió el libro de Enseñando Rebeldía, en el que diferentes mujeres cambiaron radicalmente su papel en su comunidad y su familia, corroborando de alguna manera que a veces las metas están inscritas en el propio caminar.

  3. Las reivindicaciones de estos pueblos tienen un marcado carácter anticapitalista, en el sentido de que reconocen e identifican al Estado y a la clase dominante del mercado capitalista nacional e internacional como sus enemigos directos, planteando una lucha frontal pero con un programa paralelo que en muchos casos no es más que ese vivir de otra manera que tanto daño hace al Poder Establecido.

  4. La intensificación y extensión de la represión policíaca-militar ante estas reclamaciones, en muchos casos ante actos no demasiado peligrosos en apariencia para el Sistema, muestran que tienen mucho miedo de que el poder de estas culturas y pueblos aumente. Por ello no dudan en actuar con toda su contundencia y medios posibles.


Por todo esto, tengo claro que la lucha indígena en México supone un ejemplo interesante del que aprender en muchos de sus aspectos y seguramente sea uno de esos faros que convienen observar de vez en cuando en ese construir otros mundos posibles.

Oaxaca 2006
Extractos del libro Enseñando Rebeldía. Historias del movimiento popular en Oaxaca (2011):

“Trabajamos con comunidades que se organizan en pos de su autonomía(...) No vamos a las comunidades a dar talleres. No llegamos de pronto y decimos, por ejemplo: ustedes tienen que aprender esto, sino que vamos y aprendemos con las comunidades”. (Leyla)

“Lo más importante es cambiar las relaciones de poder entre oprimido y represor. Estas relaciones existen incluso desde la misma familia, desde la misma comunidad, desde la misma colonia. El poder popular nace en la transformación de nuestras propias relaciones de poder, haciéndolas lo más igualitarias posibles”. (Leyla)

“No había teoría que pudiera explicarme lo que estaba pasando. Sentí que para lograr entender profundamente lo que estaba pasando en Oaxaca tenía que involucrarme”. (Silvia)

“El gobierno no cambió y la intimidación en Oaxaca continua, pero creo que el pueblo de Oaxaca sí se ha transformado. El movimiento nos hizo ver a la gente que nos rodea de otra manera. En vez de creer que los problemas son de los demás, entendimos que nos afectan a todos, en una manera más global. Creo que en las calles aprendimos a ser más humanos”. (Silvia)

“Un pueblo indígena es como los arroyos. Desde su manantial parten y van salteando todas las piedras, por más grandes que sean y suavemente siguen avanzando. A veces se tienen que meter debajo de los cerros y aparecen del otro lado. Y dondequiera que van pasando, como el agua que es, va haciendo que se germine la tierra”. (Antonio Gay)

“El proyecto neoliberal es un proyecto de muerte, está destruyendo la naturaleza. Pero la naturaleza es sabia y protesta. Por eso todos los hombres y mujeres, los pueblos indígenas, estamos invitados y exaltados a compartir esta concepción porque juntos con la naturaleza, la tierra, el sol, la luna, el río, las nubes, los árboles, las montañas, los pájaros, el mar, todos tenemos que luchar y caminar para conseguir una vida digna para todos. No nos podemos quedar pasivos. Tenemos que trabajar, doblar los esfuerzos. Tenemos que articularnos y retomar estos valores que nos han dejado nuestros antepasados en comunalidad. Esta lucha no es una semilla vana. Es una semilla que germinará y dará sus frutos”. (Carmelina)

Cartel Zapatista
“Creo que estamos creando alternativas:
  1. Nos organizamos más allá del desarrollo, al reivindicar nuestra propia definición de la buena vida.
  2. Tratamos de ir más allá de la economía y el capital. Nosotros, los llamados marginales, estamos logrando marginar la economía de nuestras vidas.
  3. Vamos más allá del individuo, al reivindicar nuestros ámbitos de comunidad.
  4. Caminamos más allá del estado-nación, al reivindicar un nuevo horizonte político.

Vemos la llamada globalización como un proyecto económico, que intenta arraigar en el planeta al homo economicus, el individuo posesivo nacido en Occidente, bajo la hegemonía de estados Unidos y el capital. Ese proyecto tiene dos caras más atractivas: una cara política, la democracia, y una cara ética, los derechos humanos. Estamos desafiando esas tres vertientes del proyecto:

  1. Resistimos a la economía transnacionalizada que invade y trastorna nuestras vidas.
  2. Vemos la democracia como una estructura de dominación y control.
  3. Percibimos los derechos humanos como el caballo de Troya de la recolonización.



    Para más información sobre este tema:

    Documental indispensable para entender el EZLN Caminantes (Fernando León de Aranoa, 2001)
     http://video.google.com/videoplay?docid=7468212532569184222&hl=ca

    Artículo sobre lo ocurrido en Atenco en 2006 
    http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=1925

    Documental sobre el asesinato de Brad Will
    http://vimeo.com/16332460

    Blog oficial de la APPO (Asamble Poular de los Pueblos de Oaxaca)
    http://asambleapopulardelospueblosdeoaxaca.blogspot.com/