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viernes, 1 de febrero de 2013

BURBUJAS NEOLIBERALES EN CHILE. O por qué Piñera amasa una de las 10 fortunas más grandes del planeta.

No hace falta una incursión muy detallada por las calles de Santiago para comprender el proceso que atraviesa el país. Si, además, te detienes a hablar con la gente y preguntas acerca de la subida de los precios en la alimentación o la vivienda, la concesión de créditos o el uso universalizado de las tarjetas bancarias, el resultado es aún más evidente. Muchas son las similitudes con la España del ladrillazo en la época en que todavía no se había evidenciado la crisis. La supuesta bonanza económica que atraviesa el país, fruto especialmente del sector de la minería y de la presencia de empresas clave en otros países de su área de influencia, ha propiciado, aquí también, el despertar de la avaricia de las élites financieras, eligiendo el sector inmobiliario como el principal área de especulación económica. El resultado directo: el encarecimiento desorbitado de las viviendas que son anunciadas como la mejor inversión posible de cara al futuro al asegurar que es un bien en constante crecimiento. ¿Nos suena, no?

Si a este aspecto le añadimos otros ingredientes característicos de la doctrina neoliberal fuertemente arraigados como la privatización de la sanidad y de la educación, una cobertura social precarizada en la atención a lxs más vulnerables y una ideología individualista que promueve el “sálvese quién pueda”, el escenario que se vislumbra está muy lejos del que parecen mostrar los carteles publicitarios que se agolpan en el centro de la capital. Sin embargo, y exceptuando las fuertes movilizaciones en el terreno educativo llevadas a cabo por lxs estudiantes, el clima social generalizado no parece tener en cuenta la posibilidad de una crisis sistémica como la que sacude al sur de Europa. Si bien existen diferencias importantes respecto a la situación del Estado español (como por ejemplo en cuanto a la dependencia energética o el envejecimiento de la población), lo cierto es que estos indicadores deberían, cuánto menos, poner en alerta a sus habitantes en relación a un futuro inmediato.

Sebastian Piñera, presidente de Chile.
Chile, un país que ha servido de laboratorio social para los impulsores del neoliberalismo desde los tiempos de Pinochet, representa a la perfección el alma y la esencia del capitalismo más salvaje, con una máscara cosmética de opulencia tras la cual se esconde la realidad de millones de chilenos que viven en situación de pobreza material y con el anhelo del consumismo más exacerbado. Su actual presidente, Piñera, encarna los valores del sistema dominante. Es una de las diez personas más ricas del mundo (según la revista Forbes), un liberal autoproclamado que gusta de exhibir sus posesiones y el derroche con que alimenta su existencia. Sin duda alguna, este personaje describe a la perfección al adalid de aquella doctrina del shock que apuntó de forma brillante la periodista Naomi Watts y que tiene como fin último la privatización de los bienes y servicios que una sociedad acostumbra a utilizar en su día a día en pos del beneficio empresarial.

Los pacos, los carabineros de Chile.
Para acabar de completar el rompecabezas falta descifrar la última pieza. ¿Cómo si no podría aguantar las clases más desfavorecidas esta polarización y creciente desigualdad? Por más que el sostén ideológico de las democracias modernas se encuentre en el aparato propagandístico vía medios de comunicación, el poder del miedo actúa como medicamento complementario para cerrar el círculo. Bien lo saben estas tierras del centro y el sur del continente americano; las porras y las balas eliminan los rastros de disidencia que el aparato mediático no es capaz de asimilar. En efecto, la policía chilena, los pacos, son reconocidos en todo el continente por su fama de duros y violentos. Así se entiende mejor que la burbuja de la desigualdad social (no sólo hay burbujas inmobiliarias) no estalle y se abran nuevos horizontes en las alargadas tierras chilenas.


Más info:
- Vídeo "La Doctrina del Shock": http://www.youtube.com/watch?v=Nt44ivcC9rg
- http://www.24horas.cl/economia/preocupante-alza-registran-las-propiedades-en-santiago--191202
- http://www.elciudadano.cl/2010/12/25/30484/pinera-el-viejo-pascuero-de-los-capitalistas-%C2%A1a-privatizar-el-agua/
- http://www.diarioantofagasta.cl/el-pais/10289

viernes, 25 de enero de 2013

MAPUCHES EN LUCHA. O por qué el sur de Chile está repleto de lujosas mansiones europeas.

Hace unos días todas las portadas de la prensa chilena coincidían en la misma noticia. Una pareja de ancianos alemanes fueron asaltados y asesinados en la finca que habitaban por un grupo de nativos de la etnia mapuche. El episodio se enmarca en la creciente situación de crispación que se vive en la Araucania, la región al sur de Santiago, la capital de Chile y que tiene su origen en la usurpación y/o venta irregular de tierras que se produjo a lo largo del siglo pasado por parte, principalmente, de extranjeros venidos de Europa. Los nuevos pobladores consiguieron estos terrenos mediante contratos abusivos, engañando a los antiguos habitantes gracias a la falta de conocimiento técnico delas cuestiones legales que amparaban las condiciones de la venta. Esta circunstancia, unida a la marginación y exhaustiva amenaza hacia las costumbres y las formas de vida de esta etnia -cuyo destino a ojos del gobierno chileno pasa por su disneylización en áreas cercadas y remotas- ha provocado la situación actual de confrontación y aumento de la violencia.

La campaña mediática, por su parte, también ha comenzado a remarcar los casos más extremos de este conflicto; siempre mostrando el lado más morboso y extremo, sin considerar las causas solapadas, el recorrido histórico y las diferentes voces protagonistas. Por su parte, la acción de la Presidencia ha estado dirigida a criminalizar las reivindicaciones mapuches, desplegando un fuerte contingente policíaco-militar y amenazando al pueblo mapuche de aplicar la ley antiterrorista en los procesos de detención y enjuiciamiento. De esta manera el objetivo parece claro: silenciar las causas del problema territorial y social en el que vive desde hace siglos la comunidad indígena del sur de Chile, criminalizar al conjunto del levantamiento con los episodios más extremos de violencia y, finalmente, justificar la represión y el encarcelamiento de los integrantes más activos en los reclamos de la comunidad mapuche.

En mi visita, apenas sí pude recorrer el extremo norte de la Araucania, pero rápido pude comprobar la cantidad de casas lujosas situadas en inmensas fincas con nombres tan poco autóctonos como “My little Paradise” o “Sweet Dreams”. Más allá de la situación de legalidad de estos terrenos es incuestionable que la zona vive una situación de desequilibrio acuciante en el que tres realidades cohabitan un espacio de manera desigual: los nuevos colonizadores, los campesinos mestizos y la etnia mapuche. Y parece que, además de las diferentes condiciones materiales, tampoco existe una reciprocidad en el trato y la convivencia. Si bien es cierto que la cultura indígena de esta zona suele caracterizarse por un cierto aislamiento, la misma consideración podría aplicarse a lxs extranjerxs que vinieron a lo largo del s.XX y que viven, muchas veces, encerrados en sus burbujas de opulencia. Si bien estas características contextuales no justifican la espiral de violencia, si que explican, en cierta manera, la incapacidad para buscar una salida cordial a la problemática planteada. Y es aquí dónde el papel del Estado chileno brilla por su ausencia. La única solución perdurable pasa por un diálogo abierto sobre las causas y raíces del conflicto, la revisión de los contratos y una apuesta decidida por devolver, de alguna manera, los derechos arrebatados a lxs habitantes ancestrales de estas tierras.

Un último dato curioso. La mayoría de la gente chilena con la que he comentado este tema se muestra favorable hacia las reivindicaciones mapuches y argumentan, por lo general, que estas están justificadas por el proceso usurpador cometido hace décadas. Esto implica que el aparto propagandístico no ha conseguido del todo su objetivo y que no hay excusas, para el gobierno de Piñeira, a la hora de plantear una mesa de diálogo entre las partes implicadas. El dispositivo militar no forma parte de la solución. El pueblo mapuche, acostumbrado desde los tiempos de la invasión española a pelear por sus derechos (lxs españolxs nunca pudieron conquistar las tierras al otro lado del río Bio Bio), no se rendirá. Esperemos que no haya que lamentar más derramamiento de sangre y se haga justicia, tarde, pero justicia.

Más info:
- http://noticias.terra.cl/nacional/dos-muertos-en-incendio-provocado-en-la-zona-del-conflicto-mapuche-en-chile,0307a838c16fb310VgnCLD2000000ec6eb0aRCRD.html
- http://www.lanacion.com.ar/1548992-araucania-violenta-la-otra-cara-del-reclamo-mapuche
- http://www.rebelion.org/docs/74335.pdf

martes, 30 de octubre de 2012

LA ESCALOFRIANTE MILITARIZACIÓN DE COLOMBIA. Apuntes sobre un estado de sitio encubierto.

Colombia es un país tomado por las armas. Es imposible abstraerse a la aglomeración de polícias y soldados que se acumulan en las plazas, calles y carreteras a lo largo y ancho de su territorio. Con una dotación cada vez mayor de efectivos (625.000 efectivos en el año 2010) la excusa de la lucha contra el narcotráfico y la guerrilla ya no es creíble. Un oscuro negocio, auspiciado por su socio del norte, se erige en el centro del vendaval, con una sociedad civil cada vez más cansada de las miserias diarias que ha de soportar en pos de una supuesta seguridad que no se traduce en los hechos. Las estadísticas dicen que en Colombia no solo no han descendido los pequeños delitos sino que han aumentado; la guerrilla sigue activa y el los grandes beneficiarios del tráfico de drogas (en ambas trincheras) campan a sus anchas. Sin embargo, las inversiones extranjeras en armamento y equipaciones no paran de aumentar y, si bien es cierto que la gente ve con otros ojos la política de interior del gobierno de Santos (el actual presidente) respecto de la de su predecesor Uribe, el hartazgo es generalizado ante las constantes vejaciones (cacheos, inspecciones de autos y buses, detenciones arbitrarias...) y violaciones de derechos humanos. Sin contar con la proliferación y consolidación de los grupos paramilitares que ejercen la ley del terror en vastas regiones del interior del país.

En un solo trayecto llegué a vivir el absurdo de 3 retenes consecutivos en menos de 30 km que nos hicieron bajar y ser revisados, como si todo ese dispensario en equipamiento no sirviera para comunicarse por radio y avisar de que tal autobus esta limpio. La gente esta cansada. Además, los abultados sueldos de las fuerzas represivas y su actitud de superioridad generalizada respecto de los civiles va causando mella en la sociedad, que poco a poco va aumentando su desprecio por unas fuerzas armadas que no sienten como suyas. Todo atiende a una estrategia sistémica en la que mandan las grandes fortunas y los intereses de los grandes propietarios que ven en las reclamaciones históricas de la guerrilla (muchas veces encarnadas en sectores de trabajadores en la actualidad y ya no en la propia guerrilla) una amenaza patentehacia sus intereses. Si bien es cierto que esta última no ha hecho más que ganarse a pulso la indiferencia popular (cuando no el rechazo), una parte creciente de la sociedad va comprendiendo que todo es una farsa y que el dinero que es invertido en defensa bien podría destinarse a luchar contra las causas de un conflicto que no deja de ser el conflicto de siempre, el conflicto de cualquier parte: el injusto reparto de la riqueza y la acumulación de esta en pocas manos que no hacen más que perpetuar su status sin reinvertir sus ganancias en mejorar las condiciones de la vida del país.

Una juventud cada vez más consciente de su papel en este juego pone de manifiesto cada tanto la inoperancia de un sistema injusto y recibe balas a cambio. Bien lo saben los estudiantes de Manizales, de Medellín o de Bogota; facultades que acumulan muertos en lugar de becas y propuestas de mejora. Lejos de amedrentarse, esta joven generación sigue rebelándose a pesar de la brutalidad con la que son reprimidas sus demandas de revisión e igualdad social. Es bochornoso presenciar los medios con los que cuentan las fuerzas represivas en un país con tantas desigualdades y en el que la pobreza es un factor hereditario. La publicidad y los voceros cumplen su papel, como era de esperar. Las campañas de exaltación patriótica estan en todas partes, pero sobre todo en aquellos lugares donde la tradición subversiva y constestataria es más evidente. Para joder, supongo. Sin embargo, las fachadas de muchas ciudades son un termómetro perfecto para medir la capacidad de resitencia de una población que no calla.

Los métodos para captar nuevos integrantes son definitorios. Gentes humildes que fueron desplazadas de sus tierras y que no han sabido comprender quien es el enemigo acaban engrosando las filas del aparato que les había expulsado; se encuentran luchando para defender los intereses de sus verdugos y disparando a lxs que pelean por mejorar las condiciones de sus iguales. El mundo al revés; el absurdo mundo que deja a Colombia, un país empobrecido y preso de los desgnios de sus inversores extranjeros, con una militarización creciente que, lejos de apaciguar sus conflcitos, no hace más que reavivarlos. Así, Colombia tiene el honor de ocupar un aberrante tercer escalón en el podio de las inversiones en seguridad con relación a su Producto Interior Bruto, sólo superado por Israel (8,7%) y Burundi (6,3%). Por no hablar de las cantidades recibidas de forma indirecta desde Estados Unidos en campañas como el famoso Plan Colombia.


 Ante una creciente conflicitividad social, fruto de la expresiones cada vez más descaradas de la desigualdad en el seno de las jóvenes democracias sudamericanas y de los anhelos inalcanzados de una población acostumbrada a la sumisión, la respuesta de los gobiernos, como en el caso de Colombia, es la porra y las balas. Mientras tanto, la educación, el acceso a la información y el trabajo, la industria, la reforma agraria y las políticas sociales se quedan, ahogadas, en el fondo de las agendas.

viernes, 12 de octubre de 2012

MEDELLÍN Y LA VENTA AMBULANTE. El último reducto ya está en el punto de mira.

Las paredes hablan (Popayán en solidaridad)
Es viernes, 5 de Octubre. Ayer llegué a Medellín, la famosa ciudad de Pablo Escobar que, hace poco menos de 15 años vivía controlada por la mafia del cárter y las promesas de dinero fácil y rápido para una generación de jóvenes sin recursos. Hoy, 15 años después, apenas queda el recuerdo de esos tiempos que lxs paisas (lxs habitantes de Medellín) tratan de borrar de sus vidas, aunque la simpatía por Escobar se respire en las casas de comida del casco viejo. Mientras paseo por la plazoleta de San Ignacio, cámara en mano y ojos bien abiertos, se me acerca un policía pidiéndome la identificación. Piensa que soy periodista. La razón: los fuertes disturbios que hace 2 días arrancaron a escasos metros de donde estamos tras los enfrentamientos entre la ESMAD (la brigada antidisturbios) y lxs vendedorxs ambulantes de la ciudad.

Resulta que el alcalde de la ciudad, Anibal Gavíria, está dispuesto a erradicar el trabajo en negro de las calles de la urbe. Lxs ambulantes, que venden de todo desde que Medellín es Medellín (o desde que el mundo es mundo), al igual que en la mayoría de ciudades colombianas (al menos en las que he estado), están en el punto de mira gubernamental. Al no pagar impuestos, el aparato estatal no recauda lo que debe. Y digo debe porque resulta que esta ciudad se encuentra en un proceso complicado, con unas severas deudas. Tras los años 90, los años de la “droga”, las autoridades locales iniciaron un plan de rehabilitación y modernización bastante importante. De hecho, choca bastante el mantenimiento y funciones de servicios como el metro o el Parque Arví, precisamente por lo bueno y bien hecho en comparación con otras ciudades del país. Pero este proceso, que sirvió para mejorar la vida de lxs paisas (pero, sobre todo, para dar una imagen de progreso y seguridad hacia el turista), claro esta, no es gratis. Y lxs acreedores reclaman su pedazo del pastel con grandes intereses.

Marcha del 3 de Octubre en Medellín
El problema es que esta razón de fondo que plantea el ayuntamiento es muy discutible. En primer lugar, tanto el servicio de metro como la explotación del Parque Arví se hayan en manos de corporaciones privadas adjudicadas a dedo por el gobierno de la ciudad. En segundo término, los precios de ambos servicios ya se hayan lo suficientemente remunerados como para recuperar, con el tiempo, la inversión realizada, siempre y cuando, claro esta, no se hubiera “regalado” su gerencia al mejor postor. Y por último, es muy dudoso que el fin último del ejecutivo sea el que dice, pues implementar el cobro de impuestos a estxs pequeñxs comerciantes parece una obra quijotesca, muy difícil de poner en marcha, si no es borrándolos del mapa por lo menos a la inmensa mayoría de ellxs. Además, solo hay que darse una vuelta por estas latitudes para entender que la venta ambulante es no solo un signo identificativo y cultural aquí, sino el medio más común de ganarse la vida, precisamente para las personas que este sistema, con la connivencia del Estado colombiano, ha empujado a la marginación y a romperse la cabeza buscándose la vida. Personas que son, por supuesto, la inmensa mayoría de la población.

Así pues, el objetivo fundamental debe ser otro. Y hay es donde se intuye que, quizás, este sea salvaguardar los intereses de las grandes corporaciones, especialmente los almacenes y grandes superficies que van abriéndose paso salvajemente condenando al pequeño comercio y al vendedor callejero a una situación cada vez más dramática. Resulta espantoso comprobar como el mundo entero parece dirigirse irremediablemente a las hileras de productos prefabricados en grandes superficies, ofreciendo una calidad mucho peor y encima eliminando infinidad de puestos de trabajo mientras se olvida del mercado, de la plaza, de la calle. Una campaña institucional y mediática en la que la propaganda y la puesta en escena del “nuevo producto” pretenden ahogar, aquí también, a lxs vendedorxs habituales de lxs ciudadanxs. Es el último episodio del expolio. La sociedad colombiana, como el resto de gentes en sudamerica, ha visto como el colonialismo económico ha ido acaparando todos los ámbitos de la relaciones comerciales; y ahora pretende hacer negocio con uno de los últimos reductos: la alimentación y las ventas minoristas. Sin reforma agraria, sin industria nacional y, ahora, sin poder buscarse la calma del día a día. Porque aquí se vive así, al día. Sin embargo, me ha sorprendido la capacidad de una parte importante de la sociedad colombiana, desencantada en general de la política, pero con la suficiente personalidad como para entender las razones de lxs que protestan.

Los almacenes Éxito. La gran amenaza.
Tras darle el pasaporte y comprobar que realmente no estoy allí por motivos periodísticos, el policía me devuelve el documento y se va. Al darme la vuelta entiendo porque se ha pensado que era de la prensa. Una dotación de la ESMAD, parapetada como una especie de guerrerxs del futuro, con unas protecciones que les cubren de los tobillos a la frente, se encuentra preparada para reprimir la nueva marcha convocada por lxs manifestantes. Es la segunda en tres días. Analizando los medios de unxs y otrxs, cuesta creer la noticia de que 2 policías resultaran heridxs. El saldo de la primera concentración se cerró con 40 detenciones, 15 de ellas de menores de edad, y numerosos destrozos en grandes comercios y edificios públicos, especialmente el mega supermercado Éxito (cadena que se extiende como una gran hidra por todo el país) del barrio de San Antonio. Parece, por tanto, que lxs que protestan saben qué es lo que esta en juego, qué intereses se están defendiendo por parte de los poderes públicos y quienes son los enemigos; esto es, las grandes cadenas.

Mientras espero la buseta para volver a Santa Elena, una columna de gentes inunda la calle adyacente. Hay mucho joven y mucha rabia. El enfrentamiento esta servido. La “tranquila” Colombia que venden los tour operadores y la televisión va entendiendo, poco a poco, cuales son los siguientes “requisitos” en el juego neoliberal. Falta saber si no será demasiado tarde, si los tentáculos ya están demasiado preparados y si realmente tienen una alternativa real a este estado de cosas sin tener que derivar en un enfrentamiento social en el que, por supuesto, tienen todas las de perder. Subo al bus. Una columna de humo se levanta sobre Medellín.

miércoles, 3 de octubre de 2012

WAYUU. Un pueblo de luchadorxs.

El grupo indígena más numeroso de Colombia (con un 20% sobre el total indígena) habita las llanuras y páramos desérticos de La Guajira, en el noreste del país. Es un pueblo famoso por su histórica lucha frente a otros pueblos precolombinos y su resistencia frente a los españoles que nunca fueron capaces de someterlo. No fue hasta el s XIX que los gobiernos de Colombia y Venezuela comenzaron su plan de “integración” para estas comunidades que, sin embargo, han conseguido mantener una autonomía única en ámbitos como la administración de justicia o el pago de impuestos. Quien visita el norte de Colombia conoce a estas gentes de rostro adusto y serio, marcado por el calor y el sol, y una historia de saqueos, extorsión y perseverancia en sus ideales.

La pesca, el pastoreo de cabras y el floreciente turismo son las herramientas con las que cuenta este pueblo desplazado cada vez más hacia zonas desérticas en donde se ve obligado a abandonar la horticultura, práctica tradicional en su trayectoria histórica. Pero parece que lejos de terminar, las pruebas del destino siguen firmes y variadas para lxs wayuu. A los problemas tradicionales de los pueblos indígenas actuales hay que sumarle las extremas condiciones ambientales de las zonas en que han sido arrinconadxs, la presencia de la ESMAD (nuestros antidisturbios) en la zona que actúa con absoluta impunidad (llegando a cometer matanzas y violaciones como la de Bahía Portete) y un modelo económico y turístico centrado en el usar y tirar y que tiene en el plástico su musa absoluta. Lo de la ESMAD bien merece un artículo aparte, pues nos hayamos ante un cuerpo paramilitar totalmente legal que ha ido creciendo en los últimos 10 años con el objetivo de aplastar cualquier signo de protesta social; especialmente con los movimientos estudiantiles. Y tres cuartas partes ocurre con el tema del plástico. Sin duda, el mayor cáncer que sufre la totalidad del planeta. Allá por donde he pasado es imposible no encontrar montones de plásticos y envoltorios amontonados: mares, ríos, montañas, valles, desiertos... parece que ya nada escapa a esta maldición tan cotidiana. El desierto de La Guajira no es una excepción al respecto. Es lamentable ver como un lugar tan hermosos y salvaje tiene que soportar esos residuos; un lugar que no esta hecho para el ser humano, pero en el que este es capaz de llegar, asentarse y acabar afeándolo.

Camorristas de la ESMAD imponiendo La Ley en Rioacha
En Camarones, uno de esos pueblitos de pescadores perdidos en los que uno echa el día pescando y tumbado a la bartola, me encontré con uno de los líderes indígenas wayuu más viejos del lugar. Me contó los problemas de su pueblo: la falta de infraestructuras, las promesas incumplidas de los diversos gobiernos estatales, el encarecimiento de la vida y la falta de soluciones a corto plazo, las intrigas sindicales y los favores del poder. Una conversación muy interesante en la que comprobé que aunque la corrupción está en todas partes, también en todas partes esta la honestidad y la lucha humilde de lxs que no descansan en la tarea de ayudar a sus comunidades y hacerse respetar.


En el cabo de la vela y toda la Alta Guajira los problemas que comentaba se acrecientan. A lxs pobladores de estas tierras primero se les persiguió durante siglos, finalmente se les conquistó y ahora, después de la pérdida en personas y en ciertas leyes y estructuras de administración de la justicia popular, resulta que el ejército no llega hasta estas latitudes. Precisamente en Colombia, un país avergonzantemente militarizado. El dato, pudiendo en apariencia no ser malo, es nefasto. Las bandas de asaltantes campan a sus anchas y no precisamente para iniciar un levantamiento popular. El cóctel del atractivo turístico y la falta de recursos de la zona, mezclado con unos tópicos interesadamente idealizados sobre el consumismo y la cultura occidental, recae sobre los jóvenes de Rioacha de forma clara: sus ídolos no son el subcomandante Marcos o el Che sino Messi y Cristiano Ronaldo. Resultado: el aumento de la tasa de pequeños robos, la adicción al pegamento base y la apertura de nuevos centros comerciales con el rostro de los “nuevos dioses”. La mafia ha sustituido al Estado, pero los problemas indígenas persisten.

Lxs wayuu, un pueblo milenario con una rica lengua propia (hablada por el 97% de su población frente al 65% que habla español) y un curriculum de resistencia política y cultural a prueba de bombas, se haya de nuevo en peligro. Con una encrucijada en la que “liberados”como nunca se hayan “prisioneros” para siempre. Ojalá no pierda esta tierra ese aire añejo y autentico que uno puede respirar cuando pasea por el mercado de Uribia y lxs indígenas arrancan un nuevo día, cargados de tradiciones, batallas y nuevos enemigos. 

Más info en:

http://www.verdadabierta.com/la-historia/3202-la-masacre-de-bahia-portete

http://www.revistaescala.com/attachments/439_caracterizaci%C3%B3n-del-pueblo-Wayuu.pdf

http://pueblowayuu.blogspot.com/

http://kaosenlared.net/america-latina/item/31183-ante-la-creciente-movilizacion-social-en-la-guajira-la-respuesta-es-el-esmad.html
 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

LA LUCHA ESTUDIANTIL EN QUEBEC. Una huelga ejemplar que dura más de 6 meses.

Quebec vive momentos de agitación como nunca antes en su Historia. A las reiteradas ansias de independencia por parte de una importante parte de su población se sumó el pasado mes de Febrero la indignación por la nueva medida gubernamental del gobierno liberal de Jaques Charest de subir en un 75% las tasas universitarias. La nueva ley, totalmente contraria a las políticas sociales que durante años sirvieron de soporte a las democracias occidentales, se enmarca dentro del movimiento a escala mundial de privatización de la vida humana. Parece que no se atisba un final en las ansias capitalistas de los alumnos de la escuela de Chicago, empeñados en sangrar, día a día, cada una de las victorias sociales de los últimos 150 años.

En este caso, sin embargo, resulta que los estudiantes quebecuas no se lo están poniendo nada fácil al gobierno y mantienen una lucha bien organizada con una huelga de más de 6 meses que arrancó en Febrero y que, además, se ha visto secundada por infinidad de marchas y manifestaciones llegando a paralizar la ciudad durante semanas enteras. Justamente pudimos vivir de primera mano la lucha estudiantil nada más aterrizar en Montreal. El 7 de junio, coincidiendo con la disputa de la Fórmula 1 en la ciudad, las protestas alcanzaban su punto álgido. La casa en donde nos acogieron Luciano y compañía era uno de los fortines del movimiento en el barrio obrero de Hochelaga. Durante esos días nos pusimos al día de una lucha totalmente silenciada fuera de las fronteras canadienses y que ha puesto en jaque al Partido Liberal y sus medidas antipopulares. Resulta que además de una huelga brutal respaldada por alumnos, familias y profesores, la lucha en la calle esta siendo uno de los pilares del movimiento, con marchas diarias por la noche. Algo que resulta realmente sorprendente por el consecuente desgaste que acciones así deberían provocar sobre la gente que acude cada noche a reclamar justicia.

Pero lejos de llegar a algún tipo de acuerdo, las medidas del aparato estatal no han hecho más que empeorar la situación y encrespar, aún más, los nervios de una población muy cabreada con la propuesta de aumento de tasas. Las promesas de aumentar paralelamente las becas y préstamos no son más que otra jugada de ajedrez ya que esto supondrá un aumento del endeudamiento para los que quieran cursar estos estudios. En la actualidad el 60% de los estudiantes acaban sus carreras con unas deudas por estudios de unos 15.000 dólares, según la Coalición Amplia de la Asociación por una Solidaridad Sindical Estudiantil, la cual representa a unos100.000 estudiantes. Esta claro que lo que se busca es dejar fuera del modelo educativo a las personas con menos recursos, pues pretende que las matrículas universitarias asciendan a 4.000 dolares anuales. Si bien la crisis internacional no ha golpeado con tanta virulencia en Quebec, la gente aquí no es tonta y sabe que con acciones como esta se pone en peligro el acceso universal (si es que este ha existido alguna vez realmente) a los estudios superiores. Un modelo tecnócrata que pretende asegurarse quién alcanza cotas de poder y quién no.

La última “idea” del gobierno ha sido la de introducir en mayo la llamada Ley 78 que persigue la criminalización de los estudiantes y meter el miedo en el cuerpo a todo aquel que sienta cercanía con las demandas de estos. Como principales “recetas” la ley prohíbe las concentraciones cerca de los centros que puedan entorpecer el acceso a otros estudiantes, niega el derecho a los trabajadores de estos centros de participar en protestas que alteren o detengan sus actividades y obliga la notificación de manifestaciones de 50 personas o más. Incumplirlo supone multas de hasta 5.000 dólares por día y participante, entre 7.000 y 35.000 para los dirigentes o portavoces y entre 25.000 y 125.000 para las asociaciones o federaciones estudiantiles o de trabajadores. Hasta Amnistía Internacional y observadores de la ONU han hecho pública sus críticas ante una medida totalmente desproporcionada y contraria a los “supuestos democráticos”. Tiempos oscuros. Pero, una vez más, la lucha estudiantil en Québec ha demostrado que van a por todas y dicha ley no ha hecho más que recrudecer las protestas y acercar a una cantidad cada vez mayor de gente a empatizar con los objetivos de las mismas. Durante las semanas que estuvimos en Quebec pudimos comprobar la virulencia de la represión del Estado, siendo detenido uno de los chicos que vivían en la casa donde parábamos, además de diferentes incursiones de la policía en casas de amigos, aplicando medidas del código antiterrorista en muchos casos. La mecha no tiene pinta de apagarse. Pronto las noticias sobre Quebec no podrán esconderse fuera de sus fronteras.


CRONOLOGÍA DE LAS PROTESTAS (Extraído del Periódico Diagonal)

18/03/2011 El Gobierno liberal de Jean Charest presenta sus presupuestos, en los que se incluye el aumento de las tasas universitarias, un 75% en cinco años, sin contar otras tasas exigibles por las universidades.
10/11/2011 200.000 estudiantes hacen una huelga de un día y 30.000 se manifiestan en Quebec contra la decisión del Gobierno.
13/02/2012 Se inician huelgas reconducidas semanalmente en varias universidades e institutos de formación profesional. Posteriormente se convierte en indefinida.
22/03/2012 200.000 estudiantes se manifiestan en Montreal. En el punto álgido de las movilizaciones, 300.000 estudiantes están en huelga.
24/04/2012 Empiezan las manifestaciones nocturnas, que se realizan a diario desde entonces.
14/05/2012 Dimite la ministra de Educación, Line Beauchamp. La sustituye Michelle Courchesne.
18/05/2012 El Parlamento aprueba la Ley 78. La ciudad de Montreal aprueba una normativa que prohíbe llevar la cara tapada en manifestaciones.
23/05/2012 700 detenidos en manifestaciones. Más de 2.500 desde febrero.
28/05/2012 Negociaciones fallidas. El Gobierno se niega a congelar las tasas en cualquier caso.
30/05/2012 En todo Canadá y EE UU se hacen caceroladas nocturnas de apoyo.
07/06/2012 Movilizaciones durante el Grand Prix de Fórmula 1.

Más info en:

 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=154431

http://www.diagonalperiodico.net/Mas-de-cien-dias-de-huelga.html





viernes, 7 de septiembre de 2012

ENSEÑANDO REBELDÍA. Un repaso a la actualidad indígena en México


Este verano, trabajando entre campos de cerezas llegó a mis manos este libro, un libro diferente en su forma y en su contenido. En él, diferentes protagonistas del levantamiento popular que se produjo durante el año 2006 en la ciudad de Oaxaca, dan su visión de los hechos, sus reflexiones y aportan una visión diferente y muy personal a un conflicto más general que dura años en el Estado mexicano. La chispa de facto fue la represión sufrida por los maestros que protestaban en el zócalo de la urbe ante los continuos ataques contra el gremio de la educación en esta región. Lo cierto es que ya durante mi viaje en tierras mexicanas pude comprobar la fuerza de las comunidades indígenas y su papel activo en las luchas sociales, especialmente en Chiapas y Oaxaca, dos comarcas claramente indigenistas por naturaleza. Aún así, apenas si pude vivirlo de primera mano, por lo que la lectura de este libro fue realmente lo que me impulsó a investigar y conocer un poco más a fondo ya no sólo lo que aconteció durante esos meses en ese episodio concreto sino lo que implica históricamente este enfrentamiento entre el Estado y los pueblos de México.

A la mayoría de nosotrxs lo que nos llega es la lucha zapatista, con la imagen encapuchada del subcomandante Marcos. Y lo cierto es que su lucha y la repercusión de esta en la vida de los habitantes chiapanecos es más que notoria. A modo de resumen, el neozapatismo se fraguó en los albores de los años 80 cuando un grupo de personas se introdujo en la Selva Lacandona con el objetivo de preparar poco a poco un levantamiento armado que contara con el soporte social necesario para que este tuviera ciertas garantías de éxito. Así, en 1994 el denominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional sale de la selva y se declara en rebeldía tomando diferentes puntos de la región de Chiapas. Esta fecha coincide con movimientos gubernamentales por parte de los diferentes actores del neoliberalismo, internos y externos, de introducir definitivamente a México dentro del nuevo orden mundial. Sin duda, una de las características más innovadoras de este movimiento ha sido la de saber presentar una doble cara en su lucha, ya que sin renunciar a las armas y a la defensa por medio de estas de sus objetivos, su principal motor ha sido crear una conciencia indígena “humanística y abierta”. Es decir, defender los intereses y la autonomía de las formas y costumbres indígenas y hacerlas públicas aprovechando los nuevos canales de comunicación “libre”. Esto produjo un aumento exponencial del conocimiento sobre la realidad de la opresión y de la lucha indígena más allá de las fronteras de México y ha sido uno de los principales bastiones defensivos del neozapatismo pues ha permitido que los diferentes gobiernos se lo piensen muy y mucho a la hora de atacarles.

El caso de Oaxaca tiene múltiples similitudes pero también algunas características propias. Esta región cuenta con la mayor cantidad y variedad de comunidades indígenas de todo el Estado y ha sido una de las más pobres históricamente Por tanto, el caso del levantamiento de 2006, más allá de la mecha que encendió todo y que tiene a Ulises Ruíz (gobernador de la ciudad de Oaxaca en ese entonces) como principal protagonista, responde a un agotamiento por parte de las clases oprimidas de las vías tradicionales de protesta para hacer valer sus derechos. La población de Oaxaca entendió que había que romper el tablero pues no existía otra solución posible ante tanta injusticia. Y lo hizo de una forma que sorprendió a todo el aparato estatal quien no pudo más que sofocar el levantamiento con el asedio y la represión más salvaje durante los 6 meses que duró la insurrección popular. En el libro es interesantísimo escuchar de primera mano como niñxs, ancianxs, curas, estudiantes, sindicalistas, periodistas y todo tipo de personas participaron de forma activa y violenta en una acción que tuvo como punto culminante la creación de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), órgano de representación horizontal y revocable y que, sin duda, ha sido uno de los experimentos de autonomía ciudadana más importantes de la historia moderna. Durante el conflicto se produjeron 27 asesinatos, siendo uno de ellos el de Brad Will, periodista y activista de Indymedia estadounidense, donde el Estado, dando una vuelta de tuerca macabra, pretendia acusar a los oaxaqueñoscomo autores.

En Atenco la historia se repite. A primeros de mayo de 2006 la policía reprime y encarcela a más de 80 vendedores de flores de Texcoco y Atenco. Los vendedores llaman a la solidaridad y esta no se hace esperar, liderada por el FPDT (Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra) y una autopista es cortada. La respuesta se convierte en uno de los mayores atropellos a los derechos humanos en la historia de México con palizas, detenciones arbitrarias y violaciones a mujeres recogidas por diferentes organismos internacionales. En este caso, el actual presidente recientemente elegido Enrique Peña Nieto fue el encargado de ordenar el ataque.



Atenco 2006

En todas estas situaciones varias conclusiones vienen a mi mente.
  1. La lucha indígena en México tiene mucho que enseñarnos. Presenta una clara estructura horizontal, en la que las asambleas ocupan un papel fundamental y de un modo activo y transformador. Es capaz de englobar a personas de diferentes estratos y condiciones, es decir, tiene un carácter abierto y pretende llevar la lucha por la justicia social más allá de las situaciones desfavorables de las que son víctimas directas. Saben combinar el discurso social radical en muchos casos unido con la lucha activa y el uso de la violencia como medio no únicamente de defensa sino de encuentro y transformación colectiva.

  2. El papel activo de la mujer, en un país en el que el machismo y el patriarcado son más que evidentes, siendo una lacra desde hace años, y dentro también de propios pueblos o comunidades donde su papel estaba reservado a las labores del hogar. Este sea quizá uno de los aspectos que más me sorprendió el libro de Enseñando Rebeldía, en el que diferentes mujeres cambiaron radicalmente su papel en su comunidad y su familia, corroborando de alguna manera que a veces las metas están inscritas en el propio caminar.

  3. Las reivindicaciones de estos pueblos tienen un marcado carácter anticapitalista, en el sentido de que reconocen e identifican al Estado y a la clase dominante del mercado capitalista nacional e internacional como sus enemigos directos, planteando una lucha frontal pero con un programa paralelo que en muchos casos no es más que ese vivir de otra manera que tanto daño hace al Poder Establecido.

  4. La intensificación y extensión de la represión policíaca-militar ante estas reclamaciones, en muchos casos ante actos no demasiado peligrosos en apariencia para el Sistema, muestran que tienen mucho miedo de que el poder de estas culturas y pueblos aumente. Por ello no dudan en actuar con toda su contundencia y medios posibles.


Por todo esto, tengo claro que la lucha indígena en México supone un ejemplo interesante del que aprender en muchos de sus aspectos y seguramente sea uno de esos faros que convienen observar de vez en cuando en ese construir otros mundos posibles.

Oaxaca 2006
Extractos del libro Enseñando Rebeldía. Historias del movimiento popular en Oaxaca (2011):

“Trabajamos con comunidades que se organizan en pos de su autonomía(...) No vamos a las comunidades a dar talleres. No llegamos de pronto y decimos, por ejemplo: ustedes tienen que aprender esto, sino que vamos y aprendemos con las comunidades”. (Leyla)

“Lo más importante es cambiar las relaciones de poder entre oprimido y represor. Estas relaciones existen incluso desde la misma familia, desde la misma comunidad, desde la misma colonia. El poder popular nace en la transformación de nuestras propias relaciones de poder, haciéndolas lo más igualitarias posibles”. (Leyla)

“No había teoría que pudiera explicarme lo que estaba pasando. Sentí que para lograr entender profundamente lo que estaba pasando en Oaxaca tenía que involucrarme”. (Silvia)

“El gobierno no cambió y la intimidación en Oaxaca continua, pero creo que el pueblo de Oaxaca sí se ha transformado. El movimiento nos hizo ver a la gente que nos rodea de otra manera. En vez de creer que los problemas son de los demás, entendimos que nos afectan a todos, en una manera más global. Creo que en las calles aprendimos a ser más humanos”. (Silvia)

“Un pueblo indígena es como los arroyos. Desde su manantial parten y van salteando todas las piedras, por más grandes que sean y suavemente siguen avanzando. A veces se tienen que meter debajo de los cerros y aparecen del otro lado. Y dondequiera que van pasando, como el agua que es, va haciendo que se germine la tierra”. (Antonio Gay)

“El proyecto neoliberal es un proyecto de muerte, está destruyendo la naturaleza. Pero la naturaleza es sabia y protesta. Por eso todos los hombres y mujeres, los pueblos indígenas, estamos invitados y exaltados a compartir esta concepción porque juntos con la naturaleza, la tierra, el sol, la luna, el río, las nubes, los árboles, las montañas, los pájaros, el mar, todos tenemos que luchar y caminar para conseguir una vida digna para todos. No nos podemos quedar pasivos. Tenemos que trabajar, doblar los esfuerzos. Tenemos que articularnos y retomar estos valores que nos han dejado nuestros antepasados en comunalidad. Esta lucha no es una semilla vana. Es una semilla que germinará y dará sus frutos”. (Carmelina)

Cartel Zapatista
“Creo que estamos creando alternativas:
  1. Nos organizamos más allá del desarrollo, al reivindicar nuestra propia definición de la buena vida.
  2. Tratamos de ir más allá de la economía y el capital. Nosotros, los llamados marginales, estamos logrando marginar la economía de nuestras vidas.
  3. Vamos más allá del individuo, al reivindicar nuestros ámbitos de comunidad.
  4. Caminamos más allá del estado-nación, al reivindicar un nuevo horizonte político.

Vemos la llamada globalización como un proyecto económico, que intenta arraigar en el planeta al homo economicus, el individuo posesivo nacido en Occidente, bajo la hegemonía de estados Unidos y el capital. Ese proyecto tiene dos caras más atractivas: una cara política, la democracia, y una cara ética, los derechos humanos. Estamos desafiando esas tres vertientes del proyecto:

  1. Resistimos a la economía transnacionalizada que invade y trastorna nuestras vidas.
  2. Vemos la democracia como una estructura de dominación y control.
  3. Percibimos los derechos humanos como el caballo de Troya de la recolonización.



    Para más información sobre este tema:

    Documental indispensable para entender el EZLN Caminantes (Fernando León de Aranoa, 2001)
     http://video.google.com/videoplay?docid=7468212532569184222&hl=ca

    Artículo sobre lo ocurrido en Atenco en 2006 
    http://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/?p=1925

    Documental sobre el asesinato de Brad Will
    http://vimeo.com/16332460

    Blog oficial de la APPO (Asamble Poular de los Pueblos de Oaxaca)
    http://asambleapopulardelospueblosdeoaxaca.blogspot.com/